16 diciembre 2017

Isfahán

Isfahan, la perla de oriente

Isfahán, o Ispahán, una de las ciudades más bellas del Oriente, situada en el centro de Irán, posee una extensa variedad de magníficos monumentos históricos de distintas épocas. A lo largo de la historia, ha sido uno de los principales centros de las rutas comerciales de Irán.

 

Desde la época de los  Aqueménidas (550 adC -331 adC), Isfahán fue una de las ciudades preferidas por los reyes, y ya en el siglo V adC la convirtieron en una de sus residencias estivales.

El amor real por la ciudad se mostró especialmente con el monarca safávida Sha Abbas (1587-1629), al que se deben numerosas obras de sabor artístico e histórico. Viajeros de aquella lejana época describieron a Isf

ahán como la ciudad más próspera y moderna del mundo con cerca de un millón de habitantes. Desde entonces, y pese a la pérdida de la capitalidad, la ciudad ha seguido siendo una atrayente urbe que ha seducido a poetas y viajeros.

Isfahán disfruta de un clima benigno, con un periodo agradable que va de Mayo a Septiembre. Ofrece al viajero una fuerte personalidad, una artesanía rica, y unas instalaciones hoteleras de calidad.

Lugares de Interés:

La calle principal de la ciudad se llama Chahár Bagh y significa ‘Cuatro Jardines’, ciertamente hace honor a su nombre. En esta misma calle se localiza la Madrasa Chahar Bagh, que funciona desde principios del siglo XVIII.

La Plaza de Naqsh-e Jahan, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Se trata de una de las plazas más grandes y espectaculares del mundo, construida a principios del siglo XVII, durante el reinado del emperador safavida Shah Abbas. Es declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979. Los monarcas safávidas utilizaban la plaza como campo de polo. Aún se conservan los postes de portería.

Tiene forma rectangular (510 m de largo por 165 m de ancho) y está bordeada por una serie de galerías porticadas de dos plantas donde se distribuyen numerosas tiendas de artesanía y almacenes. Además la plaza cuenta con monumentos de interés: el palacio Ali Qapu, en el lado oeste, la mezquita del sheij Lotfollah, frente al palacio anterior, en el lado este, y la mezquita del Imam, al sur, con su impresionante cúpula y sus alminares revestidos de loza. Hay calesas de caballos que dan vueltas a la plaza. Por su belleza artística y su historia, es una de las visitas imprescindibles en Irán

 

Mezquita del Viernes

Es una de las obras más interesantes de la arquitectura religiosa irani. El edificio muestra un esquema clásico. Sus elementos más característicos son dos cúpulas, ambas del siglo XV, y su inmenso patio, con un estanque pileta de mármol.

Mezquita del Sheij Lotfollah

Esta joya arquitectónica fue construida por el monarca Sha Abbas I entre 1602 y 1618. Tiene una estructura muy diferente a la de cualquier otra mezquita iraní, pues no tiene ni patio, ni iwanes ni alminares. Entre la belleza decorativa hay que situar los colores azul, turquesa y rosa sobre fondos amarillos de la fachada. La sala de oración es de planta cuadrada, con un lujoso mihrab de mosaicos y con una gran cúpula circular decorada con lujosos azulejos.

Mezquita de Shah (Imám)

Se trata de una obra maestra de la arquitectura mundial, Antiguamente se le llamaba mezquita Real.Construida entre 1612 y 1638. El refinamiento de su decoración es magistral y muestra la plenitud de la policromía safávida.

La mayor parte del edificio esta cubierta por azulejos esmaltados, en los que se reitera la poética admiración persa hacia las flores. La cúpula es notable, por su colorido y elegancia decorativa.

Los Minaretes (Alminares) Oscillantes

Más conocida como Menár Yombán, se trata de una obra sencilla, aparentemente, con una característica extraña.

A 7 km de Isfahán, se halla una pequeña mezquita con dos minaretes muy pequeños, a los que se accede por una estrecha escalera de caracol por la que apenas cabe una persona de peso medio. Una vez arriba, es posible «mover» la torre asomándose a la ventana, dando la impresión de que la torre se va a doblar en cualquier momento.

Catedral Vank

Es la iglesia armenia más importante de todo el país. Su estilo es una mezcla de arte iraní  y arte renacentista italiano. Además del templo, el conjunto catedralicio está formado por un museo, oficinas y la casa del arzobispo de Isfahán.

Palacio Ali Qapu

Es sin duda una obra maestra del período safávida. Tiene seis pisos y alcanza una altura de 48 metros. Cada planta posee un estilo de decoración propio, destacando la riqueza decorativa, escayola, mosaico y madera.

El amplio vestíbulo de recepción tiene capacidad para unas 200 personas y está delicadamente decorado con relieves policromados. Las habitaciones tienen muchos elementos de interés, en los detalles de acabado y dibujo. Desde él se gozan de excelentes vistas hacia la Plaza de Naqsh-e Jahan.

Palacio Hasht Behesht

Es una obra de planta octogonal, construido en 1669, en tiempos del Sha Soleiman. Su nombre significa “El Palacio de los Ocho Paraísos”

Palacio Chehel Sotun

Se trata de uno de los mejores exponentes de la arquitectura real persa. Fue construido por Sha Abbas II en el final del período safávida. Era el lugar de recepción de delegaciones extranjeras, en su ancho pórtico. Se alza en medio de un gran jardin. El pórtico principal está sostenido por veinte columnas de madera pero ampliadas por el reflejo del estanque situado frente a él. Por este motivo es conocido como “Palacio de las cuarenta columnas.

El Gran Bazar

Situado al norte de la Plaza de Naqshe-e Jahan, el Gran Bazar de Isfahán está formado por una sucesión de galerías cubiertas con cúpulas redondas donde se confunden  callejones, patios, caravanserais, galerias, talleres…,  a lo largo de unos cinco kilómetros.Allí destaca la artesanía de oro y plata, esmaltes, alfombras, cinceladas, antigüedades, pintura en miniatura y objetos con incrustación. El Bazar de Isfahán goza de renombre y es uno de los más bellos y tradicionales del oriente. Uno de los placeres en cualquier visita a la ciudad de Isfahán es perderse por sus callejones del bazar, el mundo único de los colores, los sabores, los aromas y los sonidos. Los Puentes Isfahan tiene fama también por sus puentes, destacando el Si o Se Pol y el Puente Khaju Puente de Sio Seh Pol Tiene treinta y tres arcos y fue construido por orden de Sha Abbas I en 1602. Es uno de los símbolos de Isfahán. Puente Khaju Es otro bello puente, de 1650, con 132 metros de largo. En el piso inferior existe una curiosa casa de té, al lado mismo de la corriente del Zayadeh.

Para leer el articulo sobre esta maravillosa ciudad publicado en 10.06.2015 por ABC de España pulse aquí

 

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